Los sueños son sólo fantasías que luchan por escapar y tomar un hueco en la vida real. Yo hace tiempo que dejé de soñar por la noche. Los deseos los tengo frente a mí al menos una vez a la semana, y no me hace falta apoyar la cabeza en la almohada para rozar la felicidad.
Reté al reloj a ver qué pasaban más rápido, si sus segundos o mis latidos. Gané yo.
Ahora que sé que queda poco, ahora que la espera se reduce a unos días, mis ojos se abren como lunas en medio de la noche, soñando despierta en volverte a ver.
Y es que nunca me gustaron los cuentos de hadas, la independencia era mi mejor virtud, jamás me he considerado de nadie. Por ello, el temblor se apodera de mis piernas, las rodillas me flojean y los nervios asoman en mi sonrisa tan sólo con pensar en que las tres semanas se acaban y yo, en cuanto te vea, sabré que he dejado de tener el control sobre mí misma. Soy una marioneta de tus ojos, tus manos, tus palabras y lo más importante, tu barba.
And I wonder...
La vida está llena de palabras que quedan en el olvido, ya sea por miedo a decirlas, o por creer que no servirán de nada. Es como enviar una carta sin poner el nombre de la persona a la que va dirgida. Bien, pues este blog es un bahúl de recuerdos perdidos. Ahora sí, cada letra tendrá un futuro, cada sentimiento será expresado, y al fin, las cartas llegarán a su destino.
martes, 9 de agosto de 2011
sábado, 2 de julio de 2011
let me be.
Hoy desperté con la cabeza hacia abajo.
Sí, me refiero a que tenía las manos apoyadas en el suelo
y los pies tocaban el techo.
Bueno no, no lo tocaban,
mi altura no me lo permite.
Pero bueno, el caso es que mientras la sangre bajaba por mi cabeza
y recorría mi cuerpo
me sentí más extraña que nunca.
Ha sido un duro despertar,
más tarde se pasará.
Lo cierto es que tengo miedo a todo,
me da miedo confiar
o enamorarme,
o incluso pensar que nada puede salir mal.
Pero no puedo evitar hacer todas esas cosas,
me he confiado más que nunca,
las cosas no me pueden ir mejor
y los latidos se oyen en Roma.
Quiero que el humo recorra cada uno de mis dedos,
que envuelva mis pensamientos,
que corroa mis entrañas.
Quiero acariciar y sentir.
Sé que nunca estoy donde debo estar,
que pocas veces hago las cosas bien.
Que lloro por cualquier tontería
y que mi cabeza siempre está llena de pájaros amarillos,
que revolotean sin parar.
Sé que tengo más caprichos
que una princesa con un vestido rosa,
pero ya no quiero tener más,
los caprichos de este año se han agotado.
He bebido hasta la última gota de diversión,
pero también todo el frasco de las lágrimas.
Ahora sólo queda la botella en la que pone:
vive el momento,
no pienses en el futuro.
Y eso es lo que haré,
me la beberé de un trago,
sin pensar en las consecuencias.
Pararé de tener miedo a que me hagan daño,
dormiré con la puerta abierta,
pero empezaré por dejarla entrecerrada,
apagaré la lucecita de noche,
y dejaré que me hagan sonreír.
Sí, es mi decisión.
El verano ha comenzado,
vamos a desgastarlo al máximo,
al igual que nuestras sábanas.
Sí, me refiero a que tenía las manos apoyadas en el suelo
y los pies tocaban el techo.
Bueno no, no lo tocaban,
mi altura no me lo permite.
Pero bueno, el caso es que mientras la sangre bajaba por mi cabeza
y recorría mi cuerpo
me sentí más extraña que nunca.
Ha sido un duro despertar,
más tarde se pasará.
Lo cierto es que tengo miedo a todo,
me da miedo confiar
o enamorarme,
o incluso pensar que nada puede salir mal.
Pero no puedo evitar hacer todas esas cosas,
me he confiado más que nunca,
las cosas no me pueden ir mejor
y los latidos se oyen en Roma.
Quiero que el humo recorra cada uno de mis dedos,
que envuelva mis pensamientos,
que corroa mis entrañas.
Quiero acariciar y sentir.
Sé que nunca estoy donde debo estar,
que pocas veces hago las cosas bien.
Que lloro por cualquier tontería
y que mi cabeza siempre está llena de pájaros amarillos,
que revolotean sin parar.
Sé que tengo más caprichos
que una princesa con un vestido rosa,
pero ya no quiero tener más,
los caprichos de este año se han agotado.
He bebido hasta la última gota de diversión,
pero también todo el frasco de las lágrimas.
Ahora sólo queda la botella en la que pone:
vive el momento,
no pienses en el futuro.
Y eso es lo que haré,
me la beberé de un trago,
sin pensar en las consecuencias.
Pararé de tener miedo a que me hagan daño,
dormiré con la puerta abierta,
pero empezaré por dejarla entrecerrada,
apagaré la lucecita de noche,
y dejaré que me hagan sonreír.
Sí, es mi decisión.
El verano ha comenzado,
vamos a desgastarlo al máximo,
al igual que nuestras sábanas.
domingo, 26 de junio de 2011
Pendida de un pendiente.
Quizás porque las palabras se las lleva el viento
no sé cómo empezar a escribir.
Desde mi nube particular
quiero gritarle al resto de las nubes
que me duele el pecho de ser tan feliz
y que nunca he sentido dolor tan dulce.
Los colores giran a mi alrededor
y me envuelven,
tapan mis ojos, impidiéndome ver la realidad,
y acarician mi ombligo, llamándolo por su nombre.
Mago de Oz dijo una vez una sabia frase:
si puedes definir el odio o el amor
amigo que desilusión.
Que razón que tiene el tal Andrea,
ojalá pudiera fundirme en sus versos.
He llegado a tocar con un dedo
el más increíble callejón,
y no he querido salir de ahí nunca.
Por más que lo intento
sigo sin saber cómo transmitirlo todo.
Quizás deba quedar entre yo y mi Pepito Grillo.
Y es que no existe droga que necesite más
que la que prefiero no nombrar.
Creo que meteré todos los cosquilleos
en una cajita,
al igual que las sonrisas llamativas,
y te la regalaré.
Algo me dice que ya es tuya,
pero aún sigue bajo las sábanas de mi cama,
tiene miedo de salir,
¿por qué no vienes a buscarla?
Me han hablado de numerosos callejones
que están aún por visitar,
tengo preparada la alfombra mágica,
¿por qué no te subes y volamos a algún lugar?
no sé cómo empezar a escribir.
Desde mi nube particular
quiero gritarle al resto de las nubes
que me duele el pecho de ser tan feliz
y que nunca he sentido dolor tan dulce.
Los colores giran a mi alrededor
y me envuelven,
tapan mis ojos, impidiéndome ver la realidad,
y acarician mi ombligo, llamándolo por su nombre.
Mago de Oz dijo una vez una sabia frase:
si puedes definir el odio o el amor
amigo que desilusión.
Que razón que tiene el tal Andrea,
ojalá pudiera fundirme en sus versos.
He llegado a tocar con un dedo
el más increíble callejón,
y no he querido salir de ahí nunca.
Por más que lo intento
sigo sin saber cómo transmitirlo todo.
Quizás deba quedar entre yo y mi Pepito Grillo.
Y es que no existe droga que necesite más
que la que prefiero no nombrar.
Creo que meteré todos los cosquilleos
en una cajita,
al igual que las sonrisas llamativas,
y te la regalaré.
Algo me dice que ya es tuya,
pero aún sigue bajo las sábanas de mi cama,
tiene miedo de salir,
¿por qué no vienes a buscarla?
Me han hablado de numerosos callejones
que están aún por visitar,
tengo preparada la alfombra mágica,
¿por qué no te subes y volamos a algún lugar?
sábado, 18 de junio de 2011
Silly and happy girl.
No puedo explicar con palabras
ni tampoco con gestos
la sensación de libertad.
El viento en la cara,
sacudiéndote el pelo.
El agua cayendo sobre tus labios,
y recorriendo tu cuerpo.
Sonríes al mundo,
al sol, al cielo, a las estrellas,
incluso al vecino de enfrente.
Bailas, te mueves al son de una música
que no está sonando.
Luces, muchas luces,
y un solo pensamiento en la cabeza.
El humo va eliminando cada uno de tus sentidos,
desconectándote de la realidad.
E imaginar tener un genio
para pedir un único deseo.
Querer compartir momentos y más momentos,
tener nuevas experiencias,
reír por dentro y por fuera.
Tienes tantos motivos por los que mostrar tu sonrisa...
pero en realidad tú sólo piensas en uno.
Acostarte sobre el frío suelo
y mirar las estrellas del cielo,
concentrarte para no caer...
La cabeza te da vueltas,
o quizás seas tú la que las está dando.
No puedo evitarlo,
tengo que gritar al mundo que soy feliz.
Que ni si quiera un sapo convertido en príncipe
conseguiría que cambiara alguna opinión.
Que las pinturas tienen más color
y el mar late con más fuerza.
Las olas te envuelven,
cerrándote los ojos,
tapando tu boca
y besando tus labios.
Que la llegada del calor es increíble,
maravillosa y perfecta.
Me he vuelvo una tonta,
que ha dejado que entren en su cabeza muchos pajaritos,
y a la que le duelen las mejillas
de tanto estirar la boca.
Pero no he sido yo sola,
has sido tu el que me ha convertido en la tonta que soy.
ni tampoco con gestos
la sensación de libertad.
El viento en la cara,
sacudiéndote el pelo.
El agua cayendo sobre tus labios,
y recorriendo tu cuerpo.
Sonríes al mundo,
al sol, al cielo, a las estrellas,
incluso al vecino de enfrente.
Bailas, te mueves al son de una música
que no está sonando.
Luces, muchas luces,
y un solo pensamiento en la cabeza.
El humo va eliminando cada uno de tus sentidos,
desconectándote de la realidad.
E imaginar tener un genio
para pedir un único deseo.
Querer compartir momentos y más momentos,
tener nuevas experiencias,
reír por dentro y por fuera.
Tienes tantos motivos por los que mostrar tu sonrisa...
pero en realidad tú sólo piensas en uno.
Acostarte sobre el frío suelo
y mirar las estrellas del cielo,
concentrarte para no caer...
La cabeza te da vueltas,
o quizás seas tú la que las está dando.
No puedo evitarlo,
tengo que gritar al mundo que soy feliz.
Que ni si quiera un sapo convertido en príncipe
conseguiría que cambiara alguna opinión.
Que las pinturas tienen más color
y el mar late con más fuerza.
Las olas te envuelven,
cerrándote los ojos,
tapando tu boca
y besando tus labios.
Que la llegada del calor es increíble,
maravillosa y perfecta.
Me he vuelvo una tonta,
que ha dejado que entren en su cabeza muchos pajaritos,
y a la que le duelen las mejillas
de tanto estirar la boca.
Pero no he sido yo sola,
has sido tu el que me ha convertido en la tonta que soy.
martes, 14 de junio de 2011
Impulsos...
Ser arrastrado por el viento a cualquier lugar...
o enterrado bajo las sábanas de la cama.
Formar una casita bajo la almohada,
o esconderte detrás de una cortina.
Creerte invisible,
como los niños cuando se tapan la cara,
esperando a ser encontrados...
Y reír en el reencuentro,
para después volver a huir.
Meter las lágrimas en un bote de pintura,
para probar a cambiarles el color,
y disimular las penas.
Cerrar muy fuerte los ojos,
para ver destellos en la oscuridad.
Alejarse de la realidad,
correr hacia cualquier lado,
huir de todo lo normal...
Sentir el retumbar del pecho en toda la habitación,
y temer ser delatada.
Sentimientos aglomerados dentro,
luchando por escapar.
El miedo roza tus dedos,
te hace temblar de inseguridad.
Palabras que se acumulan en tus labios,
soñando con ser expresadas.
Pero una vez más, llega el temor.
Forrado con extrañas ilusiones,
se encuentra el confundido corazón,
debatiendo si sonreír o llorar.
Quizás sea el momento de dar rienda suelta a los impulsos,
de vivir el presente como los grillos,
ser holgazanes y atrevidos,
y no previsores como las hormigas,
que trabajan siempre pensando en el futuro.
Quizás la coleta se cansó de sujetar el pelo,
también las camisetas anchas quisieron apretarse un poco,
tal vez sea el momento de gritarle al viento
que no tienes miedo,
y que si le apetece,
puede venir a pasar la noche...
La cama se ha quedado grande
tras haber echado a las inseguridades.
Ya puedes ocuparla.
Te espero.
o enterrado bajo las sábanas de la cama.
Formar una casita bajo la almohada,
o esconderte detrás de una cortina.
Creerte invisible,
como los niños cuando se tapan la cara,
esperando a ser encontrados...
Y reír en el reencuentro,
para después volver a huir.
Meter las lágrimas en un bote de pintura,
para probar a cambiarles el color,
y disimular las penas.
Cerrar muy fuerte los ojos,
para ver destellos en la oscuridad.
Alejarse de la realidad,
correr hacia cualquier lado,
huir de todo lo normal...
Sentir el retumbar del pecho en toda la habitación,
y temer ser delatada.
Sentimientos aglomerados dentro,
luchando por escapar.
El miedo roza tus dedos,
te hace temblar de inseguridad.
Palabras que se acumulan en tus labios,
soñando con ser expresadas.
Pero una vez más, llega el temor.
Forrado con extrañas ilusiones,
se encuentra el confundido corazón,
debatiendo si sonreír o llorar.
Quizás sea el momento de dar rienda suelta a los impulsos,
de vivir el presente como los grillos,
ser holgazanes y atrevidos,
y no previsores como las hormigas,
que trabajan siempre pensando en el futuro.
Quizás la coleta se cansó de sujetar el pelo,
también las camisetas anchas quisieron apretarse un poco,
tal vez sea el momento de gritarle al viento
que no tienes miedo,
y que si le apetece,
puede venir a pasar la noche...
La cama se ha quedado grande
tras haber echado a las inseguridades.
Ya puedes ocuparla.
Te espero.
lunes, 6 de junio de 2011
Desbocado corazón.
La lluvia se ha vuelto soleada,
el gris tan solo es un poco mas rojo,
las estrellas iluminan la noche,
mientras la luna corre a encontrarse con el sol.
Mis ojos miran sin ver,
y brillan a la luz del viento.
Los sueños son dulces como caramelos,
y las pesadillas tan solo reflejan tus mayores deseos.
La risa es tu despertador por la mañana,
y la sonrisa la acompaña.
Sólo volver, sólo estar, sólo sentir.
La pintura colorea los miedos,
volviéndolos ilusiones.
La felicidad está aquí una vez mas,
esperando para abrazar tu sonrisa.
Mis labios buscan los tuyos en la noche,
y también durante el día.
Un único pensamiento en la cabeza,
pero millones de sentimientos en el estómago.
Ardillitas corren por mi barriga,
volviéndome loca.
Las horas de sueño se reducen, ¿qué más da?
No necesitas sillas para corazones veloces.
Ves mis ojos? no solían ser así.
Busca debajo del mar,
o incluso entre las sábanas de la cama,
lo que yo he escondido para ti.
La pasión desborda mis dedos,
y mis pestañas pestañean con mas intensidad.
Ojalá pudiera transmitir al mundo
la felicidad que me llena ahora mismo.
El motivo: Los latidos acelerados.
el gris tan solo es un poco mas rojo,
las estrellas iluminan la noche,
mientras la luna corre a encontrarse con el sol.
Mis ojos miran sin ver,
y brillan a la luz del viento.
Los sueños son dulces como caramelos,
y las pesadillas tan solo reflejan tus mayores deseos.
La risa es tu despertador por la mañana,
y la sonrisa la acompaña.
Sólo volver, sólo estar, sólo sentir.
La pintura colorea los miedos,
volviéndolos ilusiones.
La felicidad está aquí una vez mas,
esperando para abrazar tu sonrisa.
Mis labios buscan los tuyos en la noche,
y también durante el día.
Un único pensamiento en la cabeza,
pero millones de sentimientos en el estómago.
Ardillitas corren por mi barriga,
volviéndome loca.
Las horas de sueño se reducen, ¿qué más da?
No necesitas sillas para corazones veloces.
Ves mis ojos? no solían ser así.
Busca debajo del mar,
o incluso entre las sábanas de la cama,
lo que yo he escondido para ti.
La pasión desborda mis dedos,
y mis pestañas pestañean con mas intensidad.
Ojalá pudiera transmitir al mundo
la felicidad que me llena ahora mismo.
El motivo: Los latidos acelerados.
sábado, 4 de junio de 2011
Sacar tantas sonrisas no tiene que ser bueno.
"No necesito verte, pa saber que estás conmigo" sonaba Extremoduro en el ordenador, y pensaba en ti. Eran las dos de la mañana, pero no tenía sueño. No te esperaba, pero eres bienvenido. Mañana te conoceré. Voy a dormir, y soñaré fantasías llenas de color y esperanza.
"Me levanté hasta los huevos de vivir, te vi pasar y ahora ya vuelvo a sonreír" Otra nueva canción, también de Extremoduro. Es imposible no escuchar este grupo.
No puedo evitar sonreír, soy tan feliz. Ayer te conocí, que alegría. Me gusta tu sonrisa, me gustan tus ojos, me gustas tú. Y llega el verano, y el agua, y el sol. Se van los estudios y las preocupaciones. Sólo quiero pasármelo bien, y a poder ser, que sea contigo. Yo pondré el humo, tú pondrás la gracia. Jugaremos hasta quedar exhaustos, y más tarde reiremos sin parar. Apenas te conozco, lo sé, pero no eres sólo un capricho, como todos los demás. El cielo es más azul ahora que te conozco.
"Me juego el tipo mirándote a los ojos, salgo corriendo para meterme en remojo, me has alterado poniéndote a mi lado, ¡yo que vivía tan feliz en un tejado!"
Has alterado mi vida, mi estómago, mis ojos. Creo que han cambiado de color. Ahora son más claros, más brillantes. Será que se quedó un rastro del reflejo de tus ojos en los míos.
Chico que me hace volar y enloquecer..
"Me levanté hasta los huevos de vivir, te vi pasar y ahora ya vuelvo a sonreír" Otra nueva canción, también de Extremoduro. Es imposible no escuchar este grupo.
No puedo evitar sonreír, soy tan feliz. Ayer te conocí, que alegría. Me gusta tu sonrisa, me gustan tus ojos, me gustas tú. Y llega el verano, y el agua, y el sol. Se van los estudios y las preocupaciones. Sólo quiero pasármelo bien, y a poder ser, que sea contigo. Yo pondré el humo, tú pondrás la gracia. Jugaremos hasta quedar exhaustos, y más tarde reiremos sin parar. Apenas te conozco, lo sé, pero no eres sólo un capricho, como todos los demás. El cielo es más azul ahora que te conozco.
"Me juego el tipo mirándote a los ojos, salgo corriendo para meterme en remojo, me has alterado poniéndote a mi lado, ¡yo que vivía tan feliz en un tejado!"
Has alterado mi vida, mi estómago, mis ojos. Creo que han cambiado de color. Ahora son más claros, más brillantes. Será que se quedó un rastro del reflejo de tus ojos en los míos.
Chico que me hace volar y enloquecer..
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Te quiero.
Neverland
Lost control
Fumo y consumo el humo
Love makes music.







