Llegan las navidades, y con ellas las tareas para casa. A nosotros nos mandaron escribir sobre el deseo para año nuevo. Pensé en cada una de las cosas que forman el mundo, leí todas las palabras del diccionario, en busca del nombre de aquello que fuese lo suficientemente especial como para hacerme feliz.
No la encontré.
Consulté muchos lugares, incluso bajo una piedra. Pedí consejo a un pez, que sonreía feliz desde su pecera, pero tampoco pudo responderme.
Anoche me fui a dormir, tras un largo día, y apollé la cabeza sobre la almohada. Entonces, una serie de imágenes aparecieron, bailando, en mi mente.
Recuerdos innombrables, hermosos y lejanos.
Desperté esta mañana con la lágrima en la mejilla. Era feliz, él me había hecho feliz.
Fue en ese momento cuando supe que la palabra no aparecería en el diccionario, ni tampoco en una enciclopedia. Que los peces no me darían la respuesta. Pero sí lo harían los sueños.
Todo lo que quería por Navidad era a él, porque solamente él era la estrella que alumbraba todo el belén, que me guiaría hasta lugares maravillosos.
Cuando vayas a pedir tu deseo de año nuevo, no pienses en lo material, eso no es importante. Piensa en las personas, en los sentimientos, y dentro de ellos encontrarás la felicidad.
FELIZ NAVIDAD ;)
La vida está llena de palabras que quedan en el olvido, ya sea por miedo a decirlas, o por creer que no servirán de nada. Es como enviar una carta sin poner el nombre de la persona a la que va dirgida. Bien, pues este blog es un bahúl de recuerdos perdidos. Ahora sí, cada letra tendrá un futuro, cada sentimiento será expresado, y al fin, las cartas llegarán a su destino.
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Make love, not war
Te quiero.
Neverland
Lost control
Fumo y consumo el humo
Love makes music.
Los peces saben más de lo que aparentan. Cuando los observas siempre da la misma sensación, que están ajenos a todo, girando en el mismo bucle infinito que jamás acaba. Sin embargo, si cuando ellos creen que no los observas te giras rauda podrás ver cómo abandonan sus quehaceres cotidianos.En ocasiones, si miras de soslayo rápidamente, podrás descubrirlos escondiendo el plumero o el cepillo de barrer la pecera. A veces, si no se percatan de tu mirada, podrás encontrarlos con las aletas cruzadas, sentados en alguna roca, mirando algún libro que esconderán veloces durante el único parpadeo de asombro que les regales.
ResponderEliminarEllos atesoran verdades pues son únicos testigos de tu último sollozo, o de los improperios lanzados a algún dios tras la última fatalidad sufrida. Así, suelen tener la palabra idónea, la frase adecuada cuando se les pregunta...
Sería bello ser el pez preguntado para responderte en una cascada invertida de burbujas que terminen salpicando tu nariz, al chocar con el aire... Quizá así alcanzara tus oídos mi "Feliz Navidad" subacuático arrancando otro guiño y esa sonrisa cargada de dulzura.
Oh, Carlos, sinceramente sí que me has arrancado una sonrisa, y de las grandes.
ResponderEliminarEs muy bonito todo lo que has dicho, y qué razón tienes.
Pero... te conozco? :)
No nos conocemos. Caí en tu blog de casualidad y me gustó precisamente eso de que preguntaras a un pez, que considerando mi dirección de correo electrónico era demasiada suerte, y como soy de los que creen que hay que aprovechar las oportunidades que brinda el mundo en forma azar, decidí escribirte.
ResponderEliminarEspero seguir haciéndolo si no te molesta. Para lo quieras aquí tienes mi correo: comopezenlapecera@gmail.com
Me alegro de haber conseguido arrancar esa bonita sonrisa.
:) De casualidades se forma el mundo, Carlos.
ResponderEliminarMe encantará que sigas escribiendo, al igual que disfrutaré respondiéndote.
Carmeeeeeen
ResponderEliminarMe encanta tu blog
te quiero *
Feliz navidad;]
Y el orgullo de tener una prima que escribe así, que lleva el arte en la sangre... eso si que arranca sonrisas.
ResponderEliminarAsí que desde centroamérica dónde hago por hacer sonreir a los que más lo necesitan, le mando un besote a la prima que me ha hecho sonreir hoy, y seguro que para mucho tiempo.
muac